Reconocimiento inicial de incidentes con materiales peligrosos
Por Hazmateer | Octubre de 2026

Práctica de detección radiológica con traje HazMat nivel A. Aberdeen Proving Ground, Maryland, 21 de octubre de 2022. Foto: Graham Snodgrass / U.S. Army / DVIDS. Dominio público. La imagen no implica respaldo institucional a RESCATE.
En nuestro primer artículo presentamos el modelo de respuesta basado en el reconocimiento, la evaluación y el control de incidentes con materiales peligrosos. Explicamos brevemente cada uno de estos aspectos para favorecer una respuesta segura, pausada, metódica y eficaz. En esta entrega profundizaremos en el reconocimiento.
El reconocimiento es el punto de partida de la planificación del incidente. Para determinar qué recursos enviar, es necesario obtener tanta información esencial como sea posible. Los aspectos que abordaremos ayudan a preparar la respuesta y a orientar el incidente hacia una resolución satisfactoria.
La ubicación del incidente.-
La ubicación es uno de los primeros datos críticos. Además de ofrecer indicios sobre los peligros potenciales —por ejemplo, un entorno industrial frente a uno residencial—, permite evaluar rutas para llegar con seguridad y sin demoras innecesarias.
Las zonas industriales suelen manejar materiales peligrosos en mayores cantidades que las áreas residenciales. Si se han realizado inspecciones y evaluaciones previas de las instalaciones, puede ser posible reducir la lista de sustancias involucradas a unas pocas, o incluso a una sola. Esa información facilita considerablemente la planificación.
Los recipientes involucrados.-
El tipo, el tamaño y la construcción del recipiente son factores importantes para reconocer los posibles peligros y riesgos. Cuando se desconoce el producto, el recipiente puede ofrecer pistas, pero su apariencia no confirma por sí sola la identidad de la sustancia.
Los tambores metálicos pueden contener diferentes productos. No debe descartarse la presencia de corrosivos únicamente porque el recipiente sea de acero: la compatibilidad depende del metal, el revestimiento y las características de la sustancia. Verifique la identificación mediante rótulos, documentos de transporte, fichas de datos de seguridad y otras fuentes fiables, sin aproximarse innecesariamente.
¿Está presurizado el recipiente? Esto puede indicar la presencia de un gas o de un producto mantenido bajo presión. ¿Se trata de un tanque aislado o refrigerado? Puede sugerir una sustancia que requiere control de temperatura. Son indicios que deben confirmarse.
El volumen también importa. Los riesgos de un tambor de 55 galones estadounidenses —aproximadamente 208 litros— son distintos de los de un camión cisterna de 8.000 galones —unos 30.300 litros— o un tanque de almacenamiento de 100.000 galones —unos 378.500 litros—. Los planes de respuesta serán, por tanto, diferentes.
Las condiciones meteorológicas.-
El tiempo atmosférico influye de manera significativa en la evaluación del peligro y del riesgo. Reconocer cómo puede afectar al incidente es esencial para proteger a la población y orientar las acciones de mitigación.
En condiciones estables y con poco viento, ciertos gases o vapores pueden permanecer concentrados cerca del suelo, especialmente cuando son más densos que el aire. El viento puede favorecer la dilución, pero también transportar la nube hacia personas y áreas alejadas de la liberación. No elimina automáticamente el peligro.
Las temperaturas altas pueden favorecer la evaporación de muchos líquidos. Las temperaturas más bajas pueden reducirla, aunque el comportamiento depende de la sustancia y de las condiciones de liberación. Por eso es importante comprender la densidad de vapor —su relación con la del aire— y considerar el terreno para anticipar su posible desplazamiento.
La estabilidad atmosférica, la dirección y velocidad del viento y los cambios del tiempo deben analizarse en conjunto. Las condiciones inestables pueden favorecer la mezcla y la dilución, pero no garantizan una zona segura ni sustituyen la evaluación técnica y el monitoreo.
La lluvia también puede ayudar o complicar el incidente. Si existe un derrame, ¿hacia dónde arrastra el agua al producto? Conocer la densidad relativa de la sustancia respecto del agua ayuda a prever si tenderá a flotar o hundirse. También deben considerarse su solubilidad y su posible reacción con el agua. Estos datos orientan las medidas defensivas para limitar la exposición de la comunidad.
Otras situaciones que debemos reconocer.-
También es necesario identificar otras condiciones del incidente. ¿Hay personas lesionadas o expuestas que necesitan descontaminación y traslado? ¿Está preparado el hospital para recibir pacientes potencialmente contaminados?
¿Es necesario iniciar evacuaciones u otras medidas de protección? ¿Hay fuego activo o posibilidades de que se produzca? ¿Un recipiente expuesto al calor podría sufrir una ruptura violenta o una BLEVE, una explosión por expansión del vapor de un líquido en ebullición?
¿Existen indicios de afectación ambiental, como vegetación o animales muertos, o aves cubiertas de productos aceitosos? ¿Ya ocurrió una explosión que dañó las instalaciones y los edificios cercanos? ¿Se necesita un rescate?
Estas son solo algunas preguntas y áreas de reconocimiento. Cada comunidad puede presentar otras condiciones particulares que también deben incorporarse a la evaluación.
La información orienta el plan de acción.-
Para una respuesta segura y satisfactoria, el reconocimiento marca el rumbo. Obtener información de calidad permite desarrollar un mejor Plan de Acción del Incidente. Cuando los datos son insuficientes, el plan también puede serlo, lo que aumenta los peligros y riesgos para todas las personas involucradas.
Si considera que un dato es necesario e importante, haga todo lo posible por obtenerlo de forma segura. Utilice este proceso de reconocimiento para orientar una respuesta segura, pausada, metódica y eficaz.
Referencias y edición técnica.-
Texto original: Hazmateer, HazMat 101, octubre de 2026. Traducción y precisiones editoriales: RESCATE. Se matizaron las afirmaciones sobre recipientes de acero, viento y comportamiento de los productos en agua. Referencia de apoyo:
Consultar la Guía de Respuesta en Caso de Emergencia 2024 de PHMSA. La guía orienta la fase inicial de incidentes de transporte; la respuesta debe ajustarse a la sustancia, los procedimientos locales y la capacitación del personal.

