By: Hazmateer

HAZMAT 101
Secuencia de Acciones de Respuesta
Por: Hazmateer
Este es el primer artículo dedicado al análisis de la respuesta ante incidentes con materiales peligrosos. A medida que avancemos en esta serie, abordaremos temas como tácticas de respuesta, aspectos de seguridad, identificación de sustancias químicas, acciones de mitigación y otros elementos relacionados que permitan manejar eficazmente incidentes HazMat en nuestras comunidades.
Sin embargo, debemos comenzar examinando la secuencia adecuada de acciones de respuesta: Reconocer, Evaluar y Controlar, seguida del Seguimiento.
RECONOCER
Cuando llega a la estación de bomberos una llamada solicitando asistencia, el primer paso es recibir la información proporcionada por quien llama y comenzar a reconocer qué tipo de incidente enfrentaremos.
¿Se trata de un incendio estructural, una emergencia médica, una situación de rescate o un problema con materiales peligrosos?
Cada una de estas situaciones es diferente y requiere determinar qué equipo y qué personal serán necesarios para responder de manera eficaz y, sobre todo, segura, atendiendo el incidente oportunamente.
Sin embargo, cuando se recibe una llamada relacionada con un incidente HazMat, existe información adicional a la que debemos prestar especial atención.
¿La persona que llama sabe qué sustancia química está involucrada? ¿Hay personas expuestas o lesionadas? ¿Dónde está ubicado el incidente: en una zona industrial conocida o en un área residencial? ¿Se observan recipientes o contenedores y se puede estimar su tamaño o la cantidad total del producto? Y, lo más importante, ¿existe riesgo de exposición para la comunidad debido a una nube de vapor o un derrame que pudiera requerir una evacuación?
Debemos recopilar la mayor cantidad posible de información de la persona que llama para comenzar a desarrollar un plan de respuesta seguro y eficaz que proteja tanto a los bomberos como a la comunidad afectada.
EVALUAR
Al llegar a la escena, deben observarse y evaluarse diversos aspectos.
¿Existe una nube de vapor visible? ¿Permanece cerca del suelo o asciende hacia la atmósfera?
Esta observación ayuda a identificar la densidad de vapor de la sustancia: los vapores más pesados que el aire tienden a permanecer cerca del suelo, mientras que los vapores más livianos tienden a elevarse.
¿Cuál es la dirección y velocidad del viento? ¿Hacia dónde podría desplazarse la nube de vapor?
Otro aspecto importante es la topografía del área.
¿Puede un derrame desplazarse cuesta abajo y causar problemas en la comunidad? ¿Existen víctimas expuestas que necesiten atención médica y/o descontaminación? ¿Se observa vegetación muerta o animales afectados?
Observe el tamaño, tipo y número de recipientes, así como la cantidad total involucrada.
¿Coincide lo informado por la persona que llamó con lo que usted está observando? ¿O existe una diferencia significativa que pudiera requerir cambios en el plan de respuesta?
¿Existe exposición hacia un curso de agua o sistema de alcantarillado que pudiera transportar la sustancia lejos de la escena?
Algunos materiales son más pesados o más livianos que el agua. Esta característica determina la gravedad específica de un líquido.
Si observa una película brillante y de distintos colores sobre la superficie del agua, y esta se encuentra flotando, ello indicaría una gravedad específica menor que la del agua; por ejemplo, un hidrocarburo como la gasolina.
Todos estos aspectos ayudarán a desarrollar el plan de respuesta y, lo más importante, a establecer una estructura eficaz de Comando de Incidentes para administrar la escena.
Por ejemplo, la cantidad de respondedores necesarios puede determinarse de acuerdo con las acciones de respuesta identificadas.
La parte final y más importante de la evaluación consiste en identificar la sustancia o sustancias químicas involucradas.
¿Existe un documento de transporte donde aparezcan los nombres de los productos? ¿Se dispone de Hojas de Datos de Seguridad específicas para esas sustancias? ¿Hay etiquetas o rótulos visibles? ¿Puede el tipo de recipiente proporcionar información necesaria para la identificación?
Para desarrollar un plan de respuesta seguro, es necesario comprender claramente qué sustancias químicas están involucradas, las posibles reacciones químicas y cualquier riesgo que los vapores o el derrame producido puedan representar para la población.
La evaluación es el aspecto más crítico para lograr una respuesta segura y exitosa.
Cada acción que se realice dependerá de una evaluación integral. Asegúrese de tomar el tiempo necesario para completarla antes de ejecutar cualquier acción.
Toda respuesta HazMat debe realizarse de manera segura, lenta y metódica.
Toda sustancia química eventualmente seguirá su propio curso, incluso si no hacemos nada con ella. Es simplemente cuestión de tiempo. Por eso, tómese el tiempo necesario para evaluar antes de ejecutar su plan.
CONTROLAR
El control constituye la parte práctica de la respuesta. Es la fase de «hacer», aquella que permitirá llevar el incidente a una conclusión segura.
Dependiendo del incidente y de sus características particulares, existen tres opciones de control de respuesta.
ACCIONES DEFENSIVAS
Cuando un derrame puede desplazarse hacia una parte de la comunidad, podemos colocar materiales para formar diques o barreras —como sacos de arena, plástico o montículos de tierra— en la trayectoria del flujo para detener su avance.
Esto se considera una opción de control defensivo porque estamos protegiendo áreas críticas o sensibles de una posible exposición.
Aunque el problema original pueda continuar —por ejemplo, un recipiente que continúa perdiendo producto—, las acciones defensivas pueden reducir o retrasar su impacto.
Esta opción puede ser considerada cuando no se dispone de todos los recursos necesarios para detener el problema directamente en su origen.
ACCIONES OFENSIVAS
Esta es la acción directa y agresiva destinada a detener el problema en su fuente.
Puede ser necesario utilizar herramientas y equipos especializados. Con frecuencia se requieren niveles superiores de Equipo de Protección Personal (EPP), ya que los respondedores pueden entrar en contacto directo con la sustancia química.
En este tipo de respuesta, los integrantes del equipo, utilizando el EPP apropiado, se aproximan al problema desde una posición cuesta arriba, aguas arriba y/o contra el viento, con el objetivo de minimizar la exposición.
Se realiza una aproximación cuidadosa mientras se monitorea la presencia de sustancias químicas en el aire y posteriormente se aplican las técnicas apropiadas para detener la fuga o controlar el derrame.
También debe establecerse una línea adecuada de descontaminación para limitar la propagación de la sustancia química.
NO HACER NADA
Esta es la opción de control menos deseable.
Solo se utiliza cuando los riesgos para los respondedores pueden ser demasiado elevados debido a la falta de recursos o cuando las condiciones meteorológicas están demostrando ser una forma eficaz de mitigar el incidente.
Cuando se utiliza esta opción de control, con frecuencia debe considerarse la evacuación.
Debe tenerse en cuenta que una evacuación puede generar otros problemas logísticos que también deberán manejarse de manera adecuada y segura.
SEGUIMIENTO
Una vez resuelto el incidente, debe realizarse un seguimiento.
Esto incluye una Revisión Posterior a la Acción, conocida como AAR por sus siglas en inglés, que brinda a los miembros clave del equipo la oportunidad de analizar qué salió bien y qué puede mejorarse para lograr una mejor respuesta la próxima vez.
Esto puede realizarse reuniendo a todos los miembros clave, designando a una persona encargada de documentar la discusión y utilizando un moderador que mantenga el diálogo enfocado y productivo.
Deben establecerse reglas básicas, como evitar culpar a otros. Se trata de un ejercicio de aprendizaje cuyo propósito es mejorar las respuestas futuras.
Al finalizar, debe elaborarse un informe escrito final del incidente que incluya la Revisión Posterior a la Acción y las modificaciones recomendadas, junto con un cronograma para corregir los problemas o preocupaciones identificados.
La opinión de todos los participantes debe ser considerada.
Reconocer, Evaluar y Controlar, seguido del Seguimiento, constituye la secuencia esencial de acciones para manejar exitosamente un incidente con materiales peligrosos.
En las próximas ediciones de esta revista analizaremos cada una de estas etapas con mayor detalle, incluyendo ejemplos de respuestas reales, con el propósito de ampliar su conocimiento sobre este proceso.
Acompáñanos en cada edición y aprende cómo aplicar este proceso para mantener seguros a sus respondedores y proteger eficazmente a su comunidad.

