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ESLABONES DE LA VOCACIÓN

El entrenamiento en los servicios de emergencia: una misión de toda la vida

Un bombero prepara el acople de una manguera durante un ejercicio de rescate de tripulaciones en la base aérea de Minot, Dakota del Norte, Estados Unidos, el 20 de junio de 2025.Fotografía de Trust Tate, Fuerza Aérea de Estados Unidos.

Ya sea que usted sea jefe de capacitación de un cuerpo de bomberos de una gran ciudad o responsable de una sola dotación en una institución de voluntarios, inevitablemente participará en la formación de las personas con las que trabaja. Al comienzo de mi carrera en los servicios de bomberos y de emergencias médicas, descubrí que la mejor manera de conservar y ampliar los conocimientos y las habilidades es compartirlos continuamente.

Recuerde que el aprendizaje es un proceso que dura toda la vida. Podemos imaginarlo como una cadena cuyos eslabones se forman y se añaden uno a uno; a medida que crece, la cadena se fortalece y se vuelve más útil para nuestro trabajo.

LA CADENA DEL APRENDIZAJE

Cada eslabón nos permite sumar el siguiente:

01   EDUCACIÓN Conocimientos y convicciones fundamentales que sustentan nuestra capacidad para adquirir más conocimientos y habilidades.02   ENTRENAMIENTO Desarrollo de las capacidades intelectuales y físicas necesarias para realizar nuestro trabajo.
03   PRÁCTICA Refuerzo repetitivo de las destrezas que permite desarrollar familiaridad y automatismo.04   EXPERIENCIA Aplicación de los conocimientos y las habilidades en el terreno, y las lecciones que ello nos enseña.

Tal vez recuerde ocasiones en las que algún integrante de su dotación intentó aprender una nueva destreza sin contar con los conocimientos previos necesarios. ¿Cómo resultó? Su capacidad para identificar esos primeros eslabones de la cadena ayudará a su equipo a avanzar en el aprendizaje con mayor rapidez y mejores resultados.

“La mejor manera de conservar y ampliar los conocimientos y las habilidades es compartirlos continuamente.”

LOS TRES DOMINIOS DEL APRENDIZAJE

Para definir lo que queremos que nuestro personal aprenda, resulta útil comprender los tres dominios del aprendizaje: cognitivo, psicomotor y afectivo.

Tres dimensiones complementarias: qué sabemos, cómo actuamos y por qué servimos.

EL DOMINIO COGNITIVO · ¿QUÉ?Considere el dominio cognitivo como el «qué» del aprendizaje: el conocimiento que puede procesarse y asimilarse intelectualmente. Comprender el comportamiento del fuego, los procedimientos del cuerpo de bomberos y las políticas de seguridad son ejemplos de aprendizaje cognitivo.EL DOMINIO PSICOMOTOR · ¿CÓMO?El dominio psicomotor, como su nombre indica, corresponde al «cómo»: las habilidades que se demuestran y reproducen físicamente. Gran parte de este aprendizaje comienza en el campo de entrenamiento, pero continúa en el servicio con cada llamada de emergencia. Las habilidades de este dominio se mantienen y refuerzan mediante la repetición: lo que habitualmente llamamos «memoria muscular», a medida que esas destrezas pasan a formar parte de nosotros.EL DOMINIO AFECTIVO · ¿POR QUÉ?El dominio afectivo se relaciona con las creencias y los valores compartidos en su organización y, hasta cierto punto, por la comunidad de respondedores en general. Incluye la ética y la conducta propias de la profesión, así como la motivación que inspira los servicios que prestamos en nuestra jurisdicción.MANTENER VIVAS LAS DESTREZASPor su propia naturaleza, los servicios de emergencia exigen una amplia variedad de conocimientos y habilidades para prepararnos ante numerosos incidentes posibles. Algunos serán poco frecuentes e inusuales, pero muchos serán comunes y rutinarios. El desafío para quienes dirigen la capacitación consiste en mantener nuestras destrezas actualizadas y bien afianzadas, tanto para enfrentar una emergencia que quizá ocurra una sola vez en toda la carrera como para atender las que se presentan a diario.

La palabra que utilizo para describir nuestros conocimientos y habilidades es «perecederos». Los productos frescos del mercado deben reponerse todos los días para que sigan siendo nutritivos y atractivos; a nadie se le ocurriría pensar que basta con abastecerlos una sola vez y que durarán indefinidamente. Lo mismo ocurre con los conocimientos y habilidades de los servicios de emergencia: ¡actualizar, reponer y responder!

 SOBRE EL AUTOR   |   KEVIN GERARDEN Kevin Gerarden se jubiló en 2018 con el grado de teniente de bomberos, tras 40 años de servicio en el Cuerpo de Bomberos de Oshkosh (Wisconsin). Durante 34 años ha sido instructor adjunto de bomberos en Fox Valley Technical College.

Artículo original: Kevin Gerarden   •   Traducción y diagramación editorial: RESCATE

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